En Chile, buena parte del comercio B2B no se cierra en un checkout: se cierra conversando. Repuestos, maquinaria, insumos — el cliente quiere confirmar compatibilidad, plazo de despacho y forma de pago antes de pagar. Forzarlo a un checkout tradicional genera carritos abandonados; ignorar la web y vender "solo por WhatsApp" pierde todo el tráfico de Google. El punto medio es un cotizador por WhatsApp bien diseñado.
El típico botón flotante de WhatsApp abre un chat vacío. El cliente tiene que explicar qué estaba mirando, el vendedor tiene que preguntar todo de nuevo, y la mitad de las conversaciones muere ahí.
El cotizador que armé para las tiendas de Motormaq arma el mensaje por el cliente, con el contexto completo:
const texto = [
'Hola, quiero cotizar:',
...carrito.map(i => `• ${i.qty}x ${i.nombre} (${i.sku})`),
`Total referencial: ${formatoCLP(total)}`,
`Despacho a: ${comuna}`,
].join('\n');
location.href = `https://wa.me/${FONO}?text=${encodeURIComponent(texto)}`;
La clave es no elegir uno: el producto estándar y barato se compra directo con checkout; el producto técnico o de alto valor se cotiza. En la práctica ambos botones conviven en la misma ficha, y cada producto define cuál es el principal según su precio y complejidad.
Donde mejor rinde este patrón es en catálogos técnicos con precios sobre ~50.000 CLP: ahí la conversación no es fricción, es parte de la venta. Y como el mensaje llega estructurado, un solo vendedor puede atender muchas cotizaciones sin perder el hilo.